Esgrimista anónimo:
Querido
Francis, te escribo estas líneas porque me invade el desánimo, no me
siento atajado por mis compañeros esgrimistas en clase, cuando me atajan
no me siento sujeto ni privado, creo que me ignoran y no confían en
destreza. Pero estoy al borde de cortarme las venas con un arma negra.
Firmado Turpin
Francis de Abarca y Montoya:
Querido
Turpin, no se lo debes de tener en cuenta a tus compañeros, no sentirse
atajado nos ha pasado a todos alguna vez, no debes de darle
importancia, volverán los atajos vigorosos cuando menos te lo esperes.
Son situaciones temporales de oponente, a veces por de flacidez de brazo
(a quién no le ha pasado) su extremo se queda agudo, otras es exceso de
consumo de algunos fármacos hace su posición obtusa irremediablemente.
En ambos casos, la sujección no firme, no desesperes, seguro que la
semana próxima te hacen una atajo bien sujeto.
Tuyo siempre, Francis.
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